Sierra Gothic: El Gótico Serrano
Todo empezó con una visita en 2021 a las ruinas del fuerte llamado Castillo de Mataespesa en Alpedrete...al ver cómo piedra y naturaleza salvaje se entrelazaban en una danza infinita de fuerzas, me vino un rayo de inspiración sobre la crudeza y la belleza melancólica de los espacios inhabitados y abandonados serranos...y nació la esencia del Sierra Gothic: lo terrible, lo descartado, lo salvaje en el gótico serrano.

Mi trabajo explora una vertiente poco habitual pero profunda de la tradición gótica en España —un “gótico ibérico” que, partiendo de la herencia medieval, transita por la modernidad y desemboca en la creación pictórica contemporánea—, abrazando no sólo la estética sino sus connotaciones sociales, intimistas, religiosas y existenciales. El gótico ibérico no comparte la frialdad sepulcral ni la fascinación científica por lo macabro que caracterizan al gótico nórdico o anglosajón. Para mí en España, el gótico surge de una raíz muy humana que se expresa en la carne, la mirada, la penitencia y la esperanza. Es un gótico donde la oscuridad no es fin, sino tránsito; donde la muerte se ilumina; donde el dolor tiene propósito y los proscritos, un lugar al que volver.
Mi práctica artística nace de una urgencia política y espiritual: la descolonización del gótico. Frente a la narrativa hegemónica que lo reduce a un patrimonio bárbaro y nórdico, reclamo el Sierra Gothic como un lenguaje genuinamente mediterráneo, experto en la gestión simbólica de la crisis y el refugio.
En respuesta al reto de la imagen contemporánea, mi obra renuncia a la comodidad de la ortogonalidad para hablar del poder de la pintura. Utilizo el rombo como formato de umbral: una ruptura con la visión lineal y única de la realidad. Mis piezas no son ventanas estáticas, sino estructuras de cuatro ángulos que exigen cuatro perspectivas y múltiples posiciones. Si la verdad es única pero inherente a cada individuo, la pintura debe abandonar el ángulo recto para abrazar la complejidad de una realidad que no es lineal.
El proyecto Sierra Gothic se postula como una investigación artística que rompe el relato de una sola lectura de la obra y el formato hegémónico pictórico (siguiendo la línea del Gothic Modern de Oslo y la Nueva Objetividad de Entreguerras) para confrontar la crisis actual: la metrópolis devora-almas, la polarización y la crisis social y de pertenencia. La obra establece un diálogo entre la melancolía nórdica (Munch) y la ambigüedad figurativa del Mediterráneo (Balthus). Se abordan temas desechados propios del gotico y reinterpretados a través de las Virtudes Cardinales de Van Eyck, necesarias como anclajes morales en una sociedad enferma (control, represión, horror vacui contemporáneo) y de representaciones antagónicas de aquellas enfrentadas a las calles de la metropoli y del mundo rural, con toda su subversion: la crisis identitaria, de pertenencia, el meteorico avance de las tecnologías deshumanizantes y un mundo en constante alerta de autodestrucción y transhumanismo. Esta amenaza de la transgresión tecnológica no solo impulsa la búsqueda de anclajes morales en la metrópolis devora-almas, sino que exige una redefinición de nuestra identidad en la era de la suscripción y la crisis de pertenencia: una huida hacia el interior. Esta necesidad clásica, pero rabiosamente actual, de explorar nuestro lugar más allá de la existencia física, se manifiesta formalmente. La ambigüedad de la figuración mediterránea de Balthus y la patología social (control, polarización) se emplean como metáfora de la diferencia, de existencias suspendidas en los márgenes de una sociedad enferma y abocada a la guerra interna-externa y al transhumanismo. Este discurso es inseparable de la permeabilidad de los medios y la convergencia de disciplinas del proyecto.

¿Por qué "Sierra Gothic"? El término serrano, de sierra, al no tener su homónimo en inglés se reafirma en su esencia ibérica e hispana.
Sierra Gothic se inserta en una larga genealogía de respuestas artísticas ante los periodos de transformación acelerada.
El surgimiento del gótico en la Edad Media fue ya una respuesta espiritual y estética frente al caos y la fragmentación del mundo feudal: la arquitectura, la luz y la imaginería religiosa buscaban trascender el miedo y el cambio mediante la elevación simbólica.
Siglos después, durante la Revolución Industrial, el romanticismo resucitó lo gótico como refugio y resistencia frente al avance del progreso mecanicista: la ruina medieval, el alma individual y lo sublime se convirtieron en refugios frente a la uniformidad y alienamiento industriales.
En los años sesenta del siglo XX, el medievalismo volvió a emerger como gesto de rechazo ante las guerras modernas y el vacío existencial del mundo tecnificado. La nostalgia por lo artesanal, lo espiritual y lo comunitario se reconfiguró en movimientos contraculturales que reinterpretaron la estética gótica desde lo marginal y lo íntimo.
Hoy, en pleno siglo XXI, el retorno al goticismo contemporáneo responde a nuevas tensiones: la expansión de la inteligencia artificial, la automatización, la saturación de información, la precariedad y los estados tardíos de nuestro tiempo generan una sensación de desarraigo y deshumanización que impulsa de nuevo la necesidad y búsqueda de símbolos, identidad y espiritualidad.
Sierra Gothic se alinea con esta nueva ola de resistencia estética: un movimiento que busca autoafirmación frente a lo impersonal tecnológico, profundidad frente a la inmediatez digital, alma frente a algoritmo.
El gótico ibérico contemporáneo se propone así como una vía de retorno a la interioridad, donde la búsqueda de la luz en la oscuridad vuelve a ser una afirmación del espíritu frente a la era de la imagen vacía.
La Nueva Figuración de Umbral
Todo este marco conceptual se complementa con una disrupción formal inédita: la Figuración Multiposición sobre soportes romboidales giratorios, un dispositivo que exige una investigación compositiva que va un paso más allá de la multivista del Cubismo. Con el aval institucional necesario se consolida este nuevo paradigma figurativo que trasciende el plano físico paralelepípedo y digital, validando así la convergencia del clasicismo figurativo con el arte de vanguardia (RA y ecosistema Web3), asegurando la trascendencia del proyecto Sierra Gothic en el discurso y el mercado del arte del siglo XXI.
La investigación se focaliza en la subversión del canon pictórico a través de la Geometría Crítica aplicada a la figuración. El Romboide se concibe como el Umbral Gótico Inestable, una forma que en su Multiposición (dípticos y trípticos giratorios) desestabiliza la escena y obliga al espectador a una relectura constante de la realidad.
Este movimiento busca la consolidación de un nuevo paradigma figurativo que trasciende el plano físico paralelepípedo y el plano digital. La expansión del ecosistema Sierra Gothic valida la convergencia del clasicismo figurativo con revision de tecnicas clasicas de la pintura veneciana con el arte digital de vanguardia. Un gran soporte de esta investigación no es la pintura, sino la frontera misma. Esta disrupción formal y conceptual del Sierra Gothic posiciona la figuración clásica como una vanguardia activa en el diálogo entre la historia del arte y la tecnología de la metrópolis contemporánea. El Umbral Gótico de la obra requiere su equivalente digital que permita llevar esta herencia figurativa más allá del lienzo. Sierra Gothic se consolida como un arte de la convergencia que define el valor y la crisis de la espiritualidad en el ecosistema digital del siglo XXI.
